Cosa vuoi?

Invierno

El invierno cierra el año, sí, pero sobre todo nos abre las puertas de un año nuevo lleno de posibilidades. Entre otras, de algo tan sencillo como VIVIR…Y el frío, que invita al recogimiento y a mirar para adentro, puede ser un buen momento para reconectar con nuestro yo y para reenfocar el rumbo ¿no te parece? Y las cosas bellas y auténticas como la naturaleza, el arte o la rica gastronomía con la que los navarros y navarras tenemos la suerte de convivir en nuestro día a día, pueden ser unas estupendas compañeras de viaje.

La invitación está hecha, ahora solo tienes que preparar la maleta y disfrutar del bienestar y de las experiencias que te vamos a contar...

El invierno es momento de arremolinarse al calor de esa chimenea, casi de cuento, que la mayoría no tenemos en casa pero que en Navarra abunda en muchos de nuestros alojamientos rurales. Y dependiendo del valle en el que te alojes, si miras por la ventana verás además de bellos paisajes, el manto blanco de nieve que a veces los cubre. Y podrás salir a jugar como cuando eras una criatura y hacer guerra de bolas o tirarte en plancha, a vivir sin miedo…

Pero en Navarra el invierno da para mucho dentro y fuera de casa, porque si te acercas a Pamplona los teatros te abren sus puertas y las calles y las terrazas se acondicionan para que no falte el ambiente. Los castañeros instalan sus puestos, y las calles se llenan del color de gorros y bufandas. Y las murallas y las iglesias medievales se hacen más imponentes que nunca.

En el Pirineo acércate al Centro de Montaña de Irati-Abodi para alquilar raquetas o practicar el esquí de fondo entre paisajes de ensueño, o plántale cara al frío y disfruta de la energía que te transmite caminar por el bosque. Y qué mejor colofón que terminar la mañana tomándote un merecido y reconfortante caldo, un pincho de chistorra o saboreando un chuletón a la brasa y una tortilla de bacalao en la sidrería del pueblo.

¡Eso sí que es vida!

Descendiendo un poco hacia la Zona Media y la Ribera, podrás a aprovechar para sumergirte en el arte románico y gótico. Aprovecha para visitar bellos castillos como el de Olite, cercos amurallados como el de Artajona o cascos históricos ubicados en el Camino de Santiago llenos de arte e historias como Estella-Lizarra.

¿Y qué tal perderte entre calles de piedra y portalones de madera, mientras ves como humean las chimeneas...? Si te apetece el plan acércate a pueblecitos medievales como Ujué o Gallipienzo, y remata la visita degustando unas deliciosas migas de pastor. Y para cerrar el periplo monumental, no dejes de pasarte por la capital de la Ribera, Tudela, con su preciosa catedral, su casco antiguo acogedor y sus verduras de invierno; es el momento del tierno cardo y de los deliciosos corazones de alcachofa.

Arte y gastronomía natural… ¡qué buen tándem para el alma y la salud!

Y el invierno también es la estación de las tradiciones más ancestrales. Llegan las Navidades y con ellas el Olentzero bonachón y los esperados Reyes Magos, y Pamplona despide el año en la calle con una Nochevieja sin par.

También llegan los Carnavales y nuestros personajes más queridos salen sigilosamente de las alcobas y se enfundan sus vistosos trajes, se llenan la tripa de paja o se manchan de sangre y nos asustan con sus sardes; es el turno del colorido Miel Otxin, de los rítmicos ioaldunak o de los temibles momotxorroak.  Ilusión, fiesta, miedo… un revoltijo de emociones que dan paso a celebraciones tan dulces como la de San Blas o a peregrinaciones con tanto arraigo como las Javieradas, que nos mueven a una hacia el castillo en el que nació nuestro patrón, San Francisco Javier.


 
¿Quién dijo miedo al frío? ¿Quién dijo pereza a salir en invierno? ¡¡¡Arriba ese espíritu dormido!!! Abandona el sofá durante un fin de semana, cambia de aires y disfruta en Navarra de todo lo que te hemos contado porque vas a sentirte con más vida que nunca.

Te esperamos :)