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01 apr 08

Más de 500 años de historia en la Torre Jauregia de Donamaria

Si quiere conocer las construcciones típicas de la nobleza navarra en la Edad Media, la localidad de Donamaria (muy cerca de Doneztebe/Santesteban y del Señorío de Bertiz) le invita a descubrir la historia y el interior de la casa-torre Jauregia, un palacio del siglo XV declarado bien de interés cultural. Conocida popularmente como la “Casa de Tablas”, está compuesta de cuatro plantas: dos edificadas en piedra y dos construidas en madera o cadalso. En su interior alberga una exposición sobre el proceso de restauración que se ha realizado en el palacio y sobre el pasado de las casas-torre de Navarra.



Enclavada a la entrada Donamaria, la casa-torre Jauregia, un elegante y austero palacio con más de 500 años de historia, nos traslada a las antiguas construcciones medievales de los valles húmedos del norte de Navarra. Nada más contemplar su exterior nos damos cuenta de la singularidad de su arquitectura: la mitad inferior del inmueble está levantado en piedra y la mitad superior, en madera. Precisamente, la particularidad de esta edificación reside en su estructura de madera o cadalso, un elemento típico de las fortificaciones antiguas que solía tener el frente y la base aspilleradas (con aberturas largas y estrechas) para hostigar al enemigo con arcos y ballestas.

El carácter defensivo de la torre de Donamaria también se puede apreciar en las saeteras o ventanas abiertas en el muro que se utilizaban para disparar flechas, y en su ubicación. Estratégicamente emplazada junto al camino y al río, se asienta sobre una atalaya desde la que se controla el acceso a la población. A pesar de su carácter defensivo, desde el siglo XVI fue utilizada como vivienda y hasta hace veinte años fue una casa de labranza. En la planta baja estaba la cuadra. En el primer piso vivían los inquilinos, y las plantas segunda y tercera – correspondientes al primitivo cadalso – se usaban como granero y pajar.

Declarada Bien de Interés Cultural, en 2000 y 2001 fue sometida a un proceso de restauración. Las primeras actuaciones se centraron en la base de piedra de sillería del palacio, que no necesitó grandes arreglos. Posteriormente, se procedió a la rehabilitación de las dos plantas de madera. A pesar de que algunas piezas han tenido que ser sustituidas por unas nuevas, se han conservado las grandes vigas de hace 600 años, gran parte del entramado interno de madera de cadalso y la madera del suelo.

Visitas guiadas

Aunque este emblemático edificio es de titularidad privada, sus propietarias, las hermanas Carmen y Ángeles Peralta, han accedido a abrirlo al público. Desde finales del pasado año, el Consorcio Turístico de Bertiz y el Departamento de Cultura y Turismo del Gobierno de Navarra organizan visitas guiadas a la casa-torre de Jauregia para dar a conocer su historia.

Uno de los grandes atractivos para el visitante es recorrer el cadalso, lugar donde se secaba el trigo y al que se accede por una escalera interior de madera. Lo primero que llama la atención es la luz tan especial que se genera en su interior y lo segundo es su acústica. Los ruidos de fuera, como el sonido de los pájaros, el rumor del río o la lluvia, se perciben en esta parte de la torre de una manera mágica, lo que ha llevado a algunos a compararla con una caja musical.

Además de acceder a las distintas plantas, la visita incluye una exposición, instalada en el interior del palacio, que ofrece información sobre este tipo de construcciones medievales. En la planta baja, la muestra aborda la restauración que se ha realizado en el edificio, mientras que en la primera planta se detallan los aspectos históricos del inmueble: qué es una casa-torre, cuáles son sus funciones, tipologías y otros ejemplos conservados en Navarra.

La Torre Jauregia responde con claridad a los modelos vigentes en Navarra, pero sus orígenes no están claros. Su construcción se ha vinculado con el escudero Ochoa de Donamaria, quien en el siglo XV contaba con el favor de los monarcas navarros. Tras un pleito entre los miembros del linaje, la torre pasó en 1542 a manos de Tristán de Donamaria y su mujer, Isabel Cruzat, pero los señores prefirieron residir en otros palacios mientras Jauregia y sus tierras se arrendaban como explotación agrícola. En el siglo XIX la torre y su señorío se integraron en el patrimonio del marqués de Góngora. Ambos quedarían repartidos entre los herederos hasta que entre 1847 y 1857 una sobrina del marqués, casada con el conde de Barraute, recuperaría la propiedad íntegra del señorío y la torre. Ésta sería vendida finalmente a Miguel Barberena, bisabuelo de las actuales propietarias.

Las visitas se organizan los fines de semana y los días festivos, de 12:00 a 17:00 horas. Las visitas deben concertarse previamente llamando al teléfono del Consorcio de Bertiz (948 592323) o al teléfono móvil 699 212226.

Más información:
Oficina de Turismo de Bertiz - Gobierno de Navarra. Tel.: 948 59 23 86.
www.turismonavarra.es (Portal de turismo de Navarra)
www.consorciobertiz.org