Fiestas y tradiciones


26 gen 18

Navarra se viste de Carnaval y llena sus pueblos de rituales mágicos y personajes ancestrales

El Carnaval es una de las épocas más mágicas en Navarra. A lo largo y ancho de toda su geografía, decenas de pueblos retoman ritos ancestrales que llenan sus calles de magia, color y tradición y ofrecen al visitante una oportunidad única para conocer sus costumbres más arraigadas.



El último fin de semana de enero varias localidades se adelantan a la fiesta pagana que precede al inicio de la Cuaresma (14 de febrero). El domingo, 28 de enero, Sunbilla se viste de fiesta con un desfile de carrozas por sus calles.
Como cada año, el cuarto domingo de enero, los vecinos de Leitza se visten con su capirotes envueltos con cintas de papel y adornados con plumas, y desfilan por el pueblo ataviados con túnicas y la cara tapada. La fiesta se prolonga el lunes 29 (día principal) y el martes 30. También en el Pirineo, los Zanpantzar de Ituren y Zubieta han hecho de estos carnavales Bien de Interés Cultural. Vecinos de ambos pueblos forman una comparsa de Ioaldunak y tratan de ahuyentar a los malos espíritus con un vistoso y sonoro des?le que cada año atrae a más visitantes. Ataviados con una gran pelliza de oveja, picudos gorros multicolores, dos grandes cencerros, enaguas de puntillas, pañuelos de colores, y un hisopo de crines de caballo, los Ioaldunak de Zubieta desfilan hasta Ituren el lunes 29 de enero, y al día siguiente los de Ituren devuelven la visita a los de Zubieta.

Color y personajes ancestrales  en febrero

En febrero los coloridos desfiles regresan a localidades como Arantza, donde los Mozorroak recorren los caseríos vestidos de blanco con pompones de colores en la espalda (jueves 1 y viernes 2). En Lekunberri, el 2 y 3 de febrero destaca la quema del Aittezarko, tras la ronda por el pueblo amenizada con música. En Estella-Lizarra, su personaje Aldabika también acaba quemado en la Plaza de los Fueros tras ser paseado acompañado de los palokis (sábado 3).

Del 8 al 12 de febrero las mujeres y hombres de Bera intercambian sus papeles para vestirse de pastores (artziak) y nodrizas (iñudeak). También los vecinos de Lesaka (8 al 13 de febrero) amenizan su carnaval disfrazados de Mairuak (mujeres con sombreros de los que cuelgan tiras), y Goitarras (vestidos de blanco, boina y jersey rojo con cascabeles). El domingo al atardecer los Zakuzaharrak, una comitiva de hombres con la cara cubierta y vestidos con sacos de paja, recorre las calles persiguiendo a la gente con vejigas infladas.

La fiesta continúa en la Ribera de Navarra del 9 al 11 de febrero. En Tudela los Zipoteros, con la cabeza cubierta y resguardados con máscara, arrojan caramelos junto a los Capirotes. Cintruénigo tiene también sus personajes de carnaval, los Zarramusqueros, que manchan a todo aquel que no vaya disfrazado.

La capital navarra también se une a la celebración del 9 al 12 de febrero. Pamplona saca a la calle a la malvada María Trapo, una muñeca que representa a la jefa de los francos que saqueó y arrasó el burgo de la Navarrería en el siglo XII. La jefa franca murió quemada en su torre y así acaba este personaje en recuerdo de aquella época.

Entre los carnavales más conocidos de Navarra destacan los de Lantz, declarados Bien de Interés Cultural, que tienen como protagonista a Miel Otxin, un muñeco de tres metros vestido con vivos colores que es capturado, juzgado y quemado por la gente del pueblo (11 a 13 de febrero). En el desfile Ziripot, un hombre bonachón y gordinflón hecho a base de sacos rellenos de helechos y heno, es perseguido por el Zaldiko, un caballo bravío que arremete contra él hasta tirarlo al suelo. A su vez los Arotzak portan martillos y tenazas, y corren tras el Zaldiko para herrarlo. Tampoco los visitantes pueden estar tranquilos porque los Txatxos, enfundados en pieles de animales y armados con palos y escobas, gritan mientras hostigan a todos los presentes.

Declarada Fiesta de Interés Turístico de Navarra, el Carnaval de Altsasu/Alsasua (11, 13 y 17 de febrero) también tiene sus propios personajes, los Momotxorros, que recorren la villa  portando cuernos, ataviados con una sábana blanca manchada de sangre y bramando con  fuerza asustando a todo el que se ponga por delante. Tafalla espera al último fin de semana de febrero (del 23 al 25 de febrero) para vestir sus calles de fiesta. El domingo es el día más importante con un gran desfile, muy vistoso, popular y concurrido.

Más de 30 localidades celebran el Carnaval con un extenso programa que se puede consultar aquí. La autenticidad, las arraigadas costumbres y la implicación de los navarros hacen que los carnavales sean una parte importante del patrimonio inmaterial de Navarra  que aportan mucho al atractivo de la Comunidad Foral como destino turístico.