Nuevos servicios turísticos


22 okt 09

Naturaleza sin barreras en Navarra

Disfrutar de una naturaleza sin obstáculos es posible en algunos de los parajes más emblemáticos de Navarra. El Parque Natural del Señorío de Bertiz, el Rincón de Belagua, el embalse de Leurtza y el bosque de Orgi, en Los Pirineos; la laguna de Pitillas, en la Zona Media y la Vía Verde del Tarazonica, en La Ribera, son algunos de los espacios que cuentan con senderos adaptados que permiten a las personas con movilidad reducida y a los invidentes conocer los atractivos naturales de esta tierra.



Embalse de Leurtza

Este otoño, varios recursos naturales de Navarra son más accesibles para personas que tengan problemas de movilidad, tengan visión reducida o sean invidentes. Quienes deseen rodearse de paisajes idílicos y llenos de vegetación pueden decantarse por alguno de los parajes más bellos de los Pirineos. Uno de los rincones más atractivos es el sendero sensorial de 450 metros que se ubica en el Parque Natural del Señorío de Bertiz. Diseñado para experimentar capacidades sensoriales, el itinerario, que se encuentra en el Jardín Histórico-Artístico, es especialmente recomendable para personas con dificultades visuales ya que dispone de una cuerda de seguimiento en un lateral del recorrido.

El camino está dotado de un pupitre que informa de los elementos de apoyo táctil-visual que han sido preparados para que el visitante pueda tocar, mirar, oler y escuchar. Para potenciar el oído, unas trompetas auditivas nos ayudan a escuchar los sonidos amplificados que ofrece la naturaleza, y para poner a prueba nuestro olfato y tacto, unas lanzaderas táctiles nos invitan a tocar elementos de la naturaleza o a conocer la importancia que la madera muerta tiene para la conservación de los ecosistemas forestales. También se ha construido un túnel de madera con un roble caído, para palpar los musgos y helechos que crecen en la madera en descomposición y sentir su característico olor de humedad.

Las personas con deficiencias motoras pueden observar a pequeña escala los sistemas forestales del Parque, a través de un sendero de 300 metros que atraviesa el Jardín Botánico. Otra posibilidad de conocer las características del entorno es adentrarse en uno de los dos senderos adaptados: el Aizkolegi, un paseo de 2 km por la pista forestal principal del Parque, y el Erreparatzea, un sendero de 1,5 km ida y vuelta que discurre a orillas del río Bidasoa.

Asimismo, el Parque ha adaptado su Centro de Interpretación para que personas con deficiencias motoras, visuales y auditivas puedan participar en una exposición interactiva sobre los valores naturales de este enclave. Las barreras arquitectónicas han sido eliminadas, se han editado guías en sistema Braille y el audiovisual que se proyecta tiene subtítulos para que pueda ser seguido por personas con problemas auditivos.

Otra excursión que le permitirá gozar de una paz y tranquilidad absolutas mientras contempla un hermoso paisaje es visitar el embalse de Leurtza. Este paraje. situado en la Navarra Atlántica, dispone de un sendero adaptado de dos kilómetros que recorre el perímetro del embalse inferior. El camino está habilitado para el uso de sillas de ruedas y cuenta con un sistema de carril izquierdo dirigido a los invidentes. Además, a lo largo de todo el trayecto existen paneles informativos en Braille que explican las características del entorno. El embalse tiene una pequeña oficina de información con servicios adaptados para minusválidos, que permanece abierto de marzo hasta el 1 de noviembre, por lo que fuera de este periodo los servicios están cerrados. El aparcamiento dispone de dos plazas específicas para minusválidos.

Si prefiere acercarse más a las montañas, Belagua es su destino. Bajo el nombre de "El sendero de los sentidos", el Rincón de Belagua nos invita a entrar en contacto con la naturaleza a través del olfato y el oído. A lo largo de los 700 metros que mide el camino, el visitante podrá deleitarse con el olor a tierra mojada, con el ruido de las ramas de las hayas centenarias y con el sonido de los pájaros que sobrevuelan la zona. Aunque el sendero tiene una cuerda para que los invidentes puedan realizar el recorrido, está abierto a todo el público. Las personas con movilidad reducida también pueden completar su visita al Rincón de Belagua con un recorrido por un sendero adaptado de 1,7 km. En cuanto a las instalaciones, tanto el centro de acogida como el aparcamiento, están adecuados para minusválidos.


Un robledal milenario a 25 kilómetros de Pamplona

Cerca de Pamplona, en el Valle de la Ultzama, el bosque de Orgi es otro de los rincones que ha eliminado sus barreras arquitectónicas. Este robledal de 5.000 años de antigüedad ha puesto a disposición de las personas con movilidad reducida una red de paseos adaptados de 2.400 metros de longitud, con algunos puentes y pasarelas de madera y con protecciones laterales en todos los recorridos. Para que el visitante pueda detenerse en los principales puntos de insterés señalados como los robles de 250 años o la charca-salina, sólo tiene que recoger el folleto de visita autoguiada que se reparte en la caseta de información.

Las personas ciegas o con dificultad visual también cuentan con un sendero de 300 metros denominado "El laberinto", que está equipado con una soga-guía, en toda su longitud, en la que diferentes marcas señalan curvas, desniveles o la ubicación de alguno de los ocho paneles explicativos en Braille que jalonan el recorrido. Aunque es una ruta corta, resulta especialmente atractiva ya que permite descubrir otro pequeño bosque dentro del bosque.

En cuanto a las instalaciones, la zona de acogida del bosque de Orgi consta de un aparcamiento con plazas para minusválidos, servicios adaptados, paneles informativos y una caseta de información. Asimismo, junto a esta área existe un merendero con varias mesas de madera, una de ellas adaptada para personas con sillas de ruedas. En invierno, el bosque sólo está abierto los fines de semana y festivos.


Los atractivos naturales de la Zona Media y La Ribera

La Zona Media nos propone un encuentro con las numerosas aves que se desplazan en invierno a la Laguna de Pitillas, una Reserva Natural de 216 hectáreas. Cigüeñas, ansarones, estorninos, somormujos, avetoros, aguiluchos laguneros, abejarucos y golondrinas son algunas de las especies que podrá contemplar el visitante que se acerque a este Humedal de Importancia Internacional.

La Laguna cuenta con un recorrido adaptado para personas con movilidad reducida que se puede realizar de dos formas: o a través de los paseos guiados o a través de los paseos autoguiados. Para poder participar a una visita guiada es necesario concertar cita previa en el 619 46 34 50. El paseo, de una hora y media de duración, es gratuito y no entraña ningun dificultad. En el mes de noviembre están programados cuatro paseos guiados, que se desarrollarán 1 y el 8 de noviembre, a las 11:00 y a las 12:30 horas.

La última propuesta nos lleva a La Ribera, donde la Vía Verde del Tarazonica es una forma diferente de sentir, ver y disfrutar del paisaje de la región. Con un trazado sin dificultada y perfectamente adaptado para minusválidos, este antiguo trazado de ferrocarril que unía Tudela (Navarra) y Tarazona (Aragón) nos adentra en las huertas de la ribera del Ebro y en el somontano del Moncayo.

Para ampliar información sobre los recursos mencionados acceda a las páginas www.parquedebertiz.es, www.bosque-orgi.com o www.lagunadepitillas.org y para cualquier información sobre turismo en Navarra acceda a su web www.turismo.navarra.es o llame al teléfono de información turística 848 420 420.