Gastronomía


12 dec 13

Endulza tu paladar con el mejor vino de Navarra

Catas, excursiones y otras actividades para adentrarse en la cultura enológica de la Comunidad Foral La Ruta del Vino de Navarra brinda la oportunidad de adentrarse en los paisajes de Navarra, admirar monumentos ejemplares del románico o el Palacio Real de Olite, y catar vinos excelentes procedentes de las diferentes bodegas.



Ya son más de un centenar de entidades entre municipios, bodegas, bares de vinos, alojamientos, agrotiendas, tiendas delicatessen, restaurantes e incluso el propio Museo del Vino de Navarra, las que se preparan para sumergir al visitante en el conocimiento y disfrute de la cultura del vino.

Actividades a sorbos para completar la experiencia

La Ruta del Vino de Navarra ofrece una multitud de propuestas para completar la estancia en Navarra. Los más curiosos, pueden realizar rutas por los viñedos a caballo, a pie o en bicicleta, que permitirán visitar los atractivos turísticos.

La Ruta del Vino de Navarra cuenta en la zona Media con cinco miradores y tres senderos interpretativos de los paisajes del vino. Los balcones habilitados se sitúan en Ujué, Miranda de Arga, Adiós y Larraga, localidad donde existen dos. Respecto a los senderos interpretativos, se ubican en Añorbe, Olite y San Martín de Unx.

En este marco, el Palacio Real de Olite, el Museo del Vino, la Iglesia de Santa María de Eunate, o el puente románico de Puente de la Reina son algunos de los otros recursos que permitirán completar la estancia de los visitantes. La Bodega Pagos de Araiz ofrece también actividades al aire libre como un taller de Tai-Chi o Yoga para posteriormente realizar la visita a la bodega junto a una degustación. Otra opción la propone la Bodega Vega del Castillo, que en su afán por innovar, produce y comercializa productos de vinoterapia que permiten retrasar los efectos del envejecimiento cutáneo. 

Más caminos para degustar el vino de Navarra

Otras rutas de Navarra brindan la posibilidad de conocer parte del Camino de Santiago, que mejora año tras año las infraestructuras que lo componen. A través de los diversos tramos del recorrido que ofrece el Camino, los caminantes podrán conocer un rosario de pequeñas iglesias a las que la tradición popular otorga la peculiaridad de haber sido vinculadas con el vino, además de disfrutar de la naturaleza del Camino.

Desde la consolidación de la Ruta Jacobea, los monasterios medievales contaron con sus propias bodegas y el vino se convirtió en signo de hospitalidad hacia los peregrinos. Con la intención de poner en valor esta bebida, 15 bodegas adscritas a la Denominación de Origen Navarra y una a la Denominación de Origen Rioja abren sus puertas a peregrinos y visitantes ofreciendo visitas, catas, comidas, cenas e incluso viajes en globo.

Paralelamente, como homenaje a los peregrinos, se ha instaurado la credencial de la Ruta, la cual consiste en que, a medida que se visitan bodegas y se pernocta en alojamientos de la ruta, el documento acreditativo se completa con los sellos de cada establecimiento asociado a la Ruta con los que podrán obtener diferentes recompensas. 

Y como complemento a todo ello, la Villa Romana de las Musas, situada en Arellano, a pocos kilómetros de Estella-Lizarra, permite como en ningún otro lado del mundo conocer el proceso de elaboración del vino de aquella época.

Para obtener más información sobre turismo en Navarra accede a su web www.turismo.navarra.es o llame al teléfono de información turística 848 420 420.