Fiestas y tradiciones


08 jul 14

Navarra, "de la fiesta a la calma"

Los Sanfermines de Pamplona son una oportunidad magnífica para disfrutar de la fiesta durante los primeros días de julio, aunque otras localidades marcan también la pauta de la alegría y hospitalidad de los navarros durante todo el verano. Es tiempo para realizar actividades deportivas, visitar monumentos y disfrutar de las programaciones culturales. En la mesa, es el momento para las frescas ensaladas y una ocasión única para disfrutar de la selecta gastronomía navarra. Navarra es un lugar especial para disfrutar y vivir un verano distinto, de la fiesta a la calma.




Cuando hablamos de fiesta, se puede decir que si algo diferencia a Navarra es que guarda como un tesoro sus manifestaciones festivas y tradicionales. La alegría y la música van unidas a los Sanfermines, a las fiestas estivales en Tudela, Estella-Lizarra, TafallaSangüesa y decenas de pequeñas localidades. Conocer el ambiente festivo de Navarra es también una oportunidad de conocer los bellos rincones que van de la Ribera a los Pirineos, como hacía Ernest Hemingway, que se sumergía en el jolgorio Sanferminero antes de retirarse a a la selva del Irati para disfrutar de la pesca o los paseos por el bosque.

Viajar a Navarra en verano brinda ocasiones de oro para conocer rincones únicos o disfrutar de fiestas, propuestas culturales, gastronómicas y su bello patrimonio. Los Pirineos Navarros brillan por su gran riqueza natural y paisajística. Con la posibilidad de alojarse en casas rurales, albergues, campings, en todos ellos se sentirá un estrecho contacto con la montaña y el susurro del viento rozando la piel. La tranquilidad estará presente en forma de naturaleza salvaje con el peculiar olor del rocío y la hierba verde. Las hojas chocando entre ellas por el movimiento del aire que las maneja a su compás, bosques de castaños y hayas que invitan al paseo por los senderos que recorren los valles pirenaicos, mostrando el encanto rural de sus pueblos.

Éstos nos mostrarán rincones y enclaves como Aezkoa, con sus hórreos; el valle de Baztan y sus palacios, el valle de la Ultzama, los rasos de Urbasa o los pasos por los que entra el Camino de Santiago en Navarra.

La Cuenca de Pamplona sorprende en verano por sus espacios verdes, sin multitudes, en cualquier época del año (exceptuando la semana del 6 al 14 de julio con los Sanfermines). Ciudad perfecta para dejar a un lado el estrés y dejar que el tiempo transcurra desde una terraza de la Plaza del Castillo, tomando algo, en pleno centro histórico. Observar el ambiente de la calle mientras se degusta un pincho acompañado de un buen vino de la Denominación de Origen Navarra es también un plan muy apetecible, antes o después de pasear por parques como la Ciudadela o la Taconera, o dejarse llevar entre la arquitectura de sus calles llenas de historia y arte, el Claustro de la Catedral de Santa María y la interesante exposición Occidens, que puede verse en su interior.

La Zona Media de Navarra ofrece la posibilidad de alojarse en hoteles, campings y casa rurales, tan peculiares como el Parador Nacional Príncipe de Viana en Olite, donde podrán sentarse en uno de sus miradores y observar el horizonte para disfrutar de una vista privilegiada. Resulta muy relajante escuchar el silbido del viento que se cuela entre las torres trazando un sinuoso camino, como el que dibuja la Ruta Jacobea que atraviesa de este a oeste la Zona Media de Navarra, y se detiene en localidades con un importante patrimonio monumental como Sangüesa, Puente la Reina, Estella-Lizarra o Viana.

A cada paso que se da salen al encuentro fortalezas, palacios y castillos situados en zonas estratégicas. Monasterios, iglesias y pueblos “escondidos” forman el paso, envueltos por viñedos y paisajes verdes.

La Ribera presenta alojamientos para todos los gustos y precios. Desde los establecimientos hoteleros de Tudela, pasando por el reconocido balneario de Fitero, hasta las casas rurales o albergues. Resulta muy curiosa la estancia en las cuevas de Valtierra, singulares viviendas construidas bajo tierra. Podremos disfrutar de la belleza del paisaje salvaje del Parque Natural de las Bardenas Reales –declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO– lleno de belleza y, a pesar de su apariencia, con un gran valor natural. Suelos de arcilla, yesos y areniscas han creado formas buscadas creando un determinado paisaje. En el Parque se podrán realizar numerosas rutas señalizadas: a pie, en bicicleta, caballo o con vehículo de motor. El impacto de este “desierto” contrasta con los caudalosos ríos que atraviesan el sur de Navarra, como el Ebro, bañando y alimentando los ricos productos de la huerta que se producen en la zona. Completan el paisaje los olivos de los Valles de Queiles y del Alhama, y los viñedos que producen caldos con Denominación de Origen. La capital de la Ribera, Tudela, es una ciudad perfecta para descubrir la mezcla de culturas cristiana, árabe y judía que configuran la historia de la Península.

Para obtener más información sobre turismo en Navarra accede a su web www.turismo.navarra.es o llame al teléfono de información turística 848 420 420