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Carrusel de imágenes presentando Navarra

El Reyno de las cuatro estaciones

Te arrulla el Pirineo

Achicharrados en la city, nos contaron que existe una alternativa turística fresca, relajante y asequible está en los valles septentrionales del Reyno. Chssss… descansa...

Comenzamos nuestro tour hidrográfico por el noreste de la comunidad, concretamente por las foces de Arbayún y Lumbier. La primera constituye la más extensa e impresionante de cuantas gargantas geológicas hay en el Reyno. El río Salazar que discurre entre sus paredes verticales se jacta de ello. Mientras, en la foz de Lumbier, colonias de buitres leonados y otras rapaces sobrevuelan el estrecho acantilado labrado por el río Irati. Disfrutaremos de su recorrido guiados por la Vía Verde.

De las aguas del Irati nos vamos a las corrientes frescas y rápidas del río Esca, en pleno valle del Roncal. Se percibe un frescor limpio y puro que hacía mucho que no sentíamos. El sol brilla con fuerza, pero la estampa montañosa y el sonido de las aguas revoltosas nos provocan escalofríos. Seguimos el cauce del este río truchero y almadiero para contemplar la belleza del paisaje. Por esa ruta, el comienzo es la foz de Burgui, excavada a lo largo de miles de años por las aguas gélidas del Esca. Más arriba, llegamos a Roncal, tierra verde de quesos y gente amable, cuna del célebre tenor Julián Gayarre. Un poco más arriba, rondando ya tierras francesas, el precioso valle de Belagua.

Y es el turno de los embalses. No tenemos claro por cual decidirnos. Quizá por la belleza que rodea al embalse de Irabia en plena selva de Iratí, o por el de Eugui, escoltado por el bosque del Quinto Real. A mitad de camino entre uno y otro, las frescas aguas del Urrobi nos traen a la memoria los días de pesca que el escritor Ernest Hemingway pasó en Burguete como preludio sanferminero.

Las regatas del Parque Natural del Señorío de Bertiz nos susurran el camino que nos llevará hasta las frescas y umbrías cuevas de Urdax y de Zugarramurdi. Y, descendiendo de nuevo, proseguimos nuestra ruta hacia las montañas más hermosas del país del Bidasoa. Allí nos encontraremos con la tranquilidad de los embalses de Leurtza, situados entre los términos municipales de Urrotz y Beintza -Labaien.

Las vacaciones están a punto de terminar, pero no podemos quedarnos sin conocer las cristalinas e inquietas aguas del nacedero del Urederra. Un hermoso paseo a través del bosque, amenizado por el sonido de las intrépidas cascadas, nos lleva hasta la cuna del río. Para perderse adrede…

Pero el mejor remojo que nos damos no es de agua, sino de… ¡vino! Es posible en la fuente del vino de Ayegui. Se trata de una fuente al uso brindada al caminante de la Ruta Jacobea, pero que vierte vino en vez de agua. Una grata sorpresa en forma de garnacha para acabar el viaje…

Información complementaria

Foz de Lumbier

Foz de Arbayún

Valle del Roncal

Selva de Irati

Embalse de Leurtza

Señorío de Bértiz

Cuevas de Zugarramurdi

Cuevas de Urdax

Nacedero del Urederra