Propuestas turísticas


19 mars 13

Agroturismo, conoce Navarra desde sus raíces

El visitante puede experimentar el mundo agrícola y alojarse en cualquiera de los 80 agroturismos que hay en Navarra. Al trato personalizado se suman el permanente contacto con la naturaleza y la posibilidad de intervenir directamente en las faenas de la casa, recolectando los frutos y las verduras de la huerta, ayudando en el cuidado de los animales y de las flores. Niños y adultos de todas las edades aprenden a diferenciar los árboles o los campos de cereal, participan en la transformación artesanal de los productos o simplemente conocen de cerca cómo es la vida del campo.




 Vivir la auténtica vida rural, disfrutar del paisaje, de vivencias de otras épocas… Todo es posible practicando el agroturismo. Se entiende como agroturismo a la actividad turística que se desarrolla en una casa rural participando de la cultura propia de sus habitantes y de las actividades típicas de la tierra y del mundo rural (agricultura, ganadería y artesanía).

 Navarra cuenta con 80 alojamientos de agroturismo situados por todo el territorio en los que el propietario de la casa muestra al cliente la actividad agrícola o ganadera que realiza y que es su principal actividad económica. De esta manera, los turistas pueden participar y vivir en primera persona la vida rural orientados por agricultores o ganaderos. Y pueden hacerlo de modo pasivo, observando cómo realizan los trabajos, o de forma activa, atendiendo las explicaciones de los propietarios e incluso ayudándoles en sus tareas cotidianas. 

 De los 80 alojamientos de agroturismo que hay en la Comunidad Foral, 31 se encuentran en la zona Noroeste debido a su ubicación en terrenos más apropiados para la agricultura navarra. En el area del Pirineo Navarro se sitúan 17 establecimientos y en la zona de Tierra Estella 14, mientras que Pamplona y Navarra Media Oriental recogen 15 establecimientos de agroturismo.  

 El agroturismo es una buena oportunidad para conocer de una manera próxima la esencia de la Comunidad Foral, su gastronomía y sus tradiciones. Este tipo de alojamientos busca la relación con la naturaleza y el relax, al igual que el turismo rural, pero muchas veces va más allá: intensifica el contacto con los habitantes de los pueblos, con los agricultores, ganaderos y todas las personas que viven en el medio rural.
 
 El agroturismo ofrece un trato personalizado y un mayor contacto con el medio rural, así como la posibilidad de conocer las prácticas tradicionales del campo. De un modo natural se comparte la vida de la familia propietaria que, lejos de convertirse en hoteleros, cuando llegan los turistas continúan con sus quehaceres cotidianos. Esto es posible gracias a asociaciones como Abelore o Agroturana, que proponen múltiples actividades relacionadas con la vida rural, con el objetivo de dar a conocer el modo de vida, las costumbres y la cultura de las poblaciones navarras.

¿Dónde disfrutar del agroturismo?

 Pasear en burro, alimentar el ganado o aprender a plantar y a recoger hortalizas y otros frutos de la tierra son algunas de las actividades que proponen para que los viajeros puedan acercarse y aprender más sobre la cultura agrícola navarra. No obstante también se ofrece una amplia y variada gama de actividades de agroturismo que varían en función del propietario del establecimiento y la zona en la que se encuentre situado. 

 Por ello Agroturana ofrece un paquete vacacional para realizar este tipo de turismo con precios que varían en función de las noches y el número de actividades a realizar. Por ejemplo, una estancia de cuatro días y la práctica de dos actividades a elegir por el visitante en cualquiera de las casas rurales de la asociación puede llevarse a cabo desde 72€. 

 Por su parte, la Asociación Abelore cuenta también con agroturismos que ofrecen servicios o actividades que les hacen distinguirse del resto. Entre las ofertas más singulares, destacan las casas rurales Etxeberría I y Loperena, que brindan la posibilidad de asistir a la matanza del cerdo en invierno; las casas rurales Petisansenea I, Petisansenea II y Gananea, que proponen paseos en burro para los niños; o la casa rural Urrarena, que ofrece al visitante la posibilidad de visitar la exposición de utensilios y herramientas antiguas además de la bodega y la cuadra.

Agroturismo y gastronomía

 Los alojamientos de agroturismo proponen volver a la esencia rural y entre faena y faena, algunas casas ofrecen la posibilidad de degustar comida casera elaborada con productos de la huerta y de la granja.  Asimismo, el agroturismo también permite vivir de cerca e incluso colaborar en el proceso de elaboración de productos artesanales más complejos como los quesos, el yogur o la mermelada entre otros productos realizados a base de materias primas como la leche o los frutos silvestres. 

 Conocer de una forma tan próxima las tierras y los campos navarros también ayuda a entender la cocina típica del lugar y el por qué del uso de según que productos en los platos característicos de la zona. De este modo el agroturismo se convierte no solo en un elemento de relax y de empatía con el entorno sino que también ofrece una vertiente cultural importante tanto a nivel gastronómico como a nivel de tradiciones y costumbres del lugar.

Alojamientos en zonas rurales

 En Navarra existen más de 5.300 plazas de alojamiento disponibles en zonas rurales para todos aquellos turistas que decidan pasar sus vacaciones conociendo estas tierras desde su estado más puro. Estas plazas se dividen entre las más de 750 casas rurales, los más de 80 hoteles y hostales rurales, 31 apartamentos turísticos y 24 campings, varios de ellos con el sello “Q de calidad”, una marca que garantiza la calidad del alojamiento tras haber pasado por una estricta auditoría. Así, el visitante se asegura poder disfrutar de una experiencia turística de calidad y rodeado de un paisaje de ensueño.

 El objetivo es dar a conocer las costumbres, la cultura y el modo de vida de las personas que viven en las localidades donde se sitúan estos alojamientos y poder descubrir sus alrededores de una forma más íntima. Además, este tipo de turismo es más propenso a realizarse con amigos o en familia y los establecimientos están perfectamente equipados para albergar a todo tipo de grupos. Más de 30 agroturismos disponen de espacio para grupos compuestos desde 10 personas hasta 16 con el objetivo de pasar unas vacaciones acompañados para disfrutar de este tipo de establecimientos.