Fiestas y tradiciones


11 oct. 12

Etxalar celebra el domingo 21 de octubre el Día de las Palomeras

La tradición de la caza de paloma mediante redes se mantiene en la localidad de Etxalar desde hace más de 600 años. Un espectáculo único en toda la Península Ibérica que se repite todos los años en los meses de octubre y noviembre y que celebra su día grande el domingo 21 de octubre.



Palomera en Etxalar

El Día de las Palomeras es, para los grandes protagonistas del evento, un día normal de caza. Ya es una tradición que vecinos y visitantes suban ese día a las palomeras situadas en el collado de Iarmendi y puedan disfrutar, por la tarde, de la música en el pueblo y participar en el sorteo de 12 palomas vivas.
Hasta el 20 de noviembre, cuando finaliza la temporada de pasa, se organizan los fines de semana visitas guiadas en las que se dan a conocer todos los secretos de la caza de palomas con red (herramientas, tradición, método…) y se completa con un audiovisual. Existe la opción de entrar al observatorio que se encuentra entre las redes para ver de cerca cómo quedan atrapadas las palomas.
La duración de la visita es de aproximadamente una hora y se organizan de viernes a domingo y los puentes, aunque los grupos pueden consultar posibilidad para tener la visita en otros días, que puede realizarse en castellano, francés o euskera. Los precios oscilan entre los 3 y 4 euros por persona. Es necesario llevar calzado de monte y ropa oscura y no se asegura que el visitante pueda ver atrapar la paloma. Es imprescindible reservar con antelación en el teléfono 690 267756 o a través del correo electrónico usategiak@etxalar.org.


Un espectáculo único

La práctica de la caza en Etxalar se asocia a sus palomeras, torres desde las que se practica una forma de caza que se remonta al siglo XIV: la captura de palomas con red. Esta antigua técnica, prohibida en el resto de la península, se conserva en Etxalar y es practicada por palomeros de ambos lados de la frontera.
El curioso sistema de caza con red cuenta con la participación de 12 palomeros que ocupan el puesto de vigía en sus trepas (torres) y que son los encargados de avisar al palomero principal que vienen las palomas para que éste realice un toque de corneta. Desde las distintas trepas, los palomeros lanzan unas paletas blancas con las que simulan la presencia de halcones. Hacen así que las palomas desciendan y vayan a parar a las grandes redes verticales dispuestas previamente.
Para los amantes de la buena cocina, es muy recomendable probar los estofados de paloma que se preparan en decenas de restaurantes de la zona. Y no hay que dejar tampoco de conocer los bellos rincones de la villa de Etxalar, famosa por su patrimonio arquitectónico popular que le valieron el Premio Nacional de Turismo para embellecimiento y mejora de los pueblos. Muchos de sus caseríos datan de los siglos XVI y XVII, como la torre medieval de Gaztelu, que llegó a ser casa de armas del reino. En el centro de Etxalar, junto a la iglesia de La Asunción, no deje de visitar su antiguo cementerio, con estelas discoideas labradas a partir del siglo XVII; monumentos funerarios de piedra formados por un disco y pie trapezoidal.
Etxalar, situada en la parte más occidental del Pirineo de Navarra, a escasos 25 kilómetros del mar Cantábrico, pertenece a la comarca de las Cinco Villas, formada por Arantza, Igantzi, Lesaka, Etxalar y Bera, bellas localidades que bien merece conocer en los primeros días del otoño.

Para ampliar la información sobre el Día de las Palomeras y las visitas guiadas acceda a la web www.consorciobertiz.org; y para cualquier información turística sobre Navarra acceda a su web www.turismo.navarra.es o llame al teléfono de información turística 848 420 420.