Aire puro, aguas gélidas y cristalinas, tierra y roca, extensos bosques, verdes valles, nieve... Un cóctel sugerente que invita a la práctica de deportes en contacto con la naturaleza. Más agreste al este y más suave al oeste, el Pirineo de Navarra ofrece opciones para todos los gustos en las que el común denominador serán los bellos paisajes que en cualquier caso enmarcarán su actividad.