Rutas

* 2. Valles de Roncal y Salazar

Valle de Belagua

En el extremo nororiental de Navarra, se encuentran dos de los valles más conocidos del Pirineo. El más escarpado y abrupto, Roncal, suena a Gayarre, a almadías, a trashumancia y a queso DO Roncal. Allí proponemos visitar algunos de sus empedrados pueblos, el espectacular valle de Belagua y el macizo Kárstico de Larra. Paralelo a Roncal, se ubica Salazar. Una parada obligada es su pueblo insignia, Ochagavía, desde el que se accede a otro hito turístico de Navarra, la Selva de Irati. Pero también merece la pena perderte en alguno de los otros pueblos del valle, como su capital, Ezcároz.

¿Sabías qué...?

La Mesa de los Tres Reyes, con sus 2.428 metros, es la cumbre más elevada de Navarra, y el Tributo de las Tres Vacas, que se remonta a 1375, es la tradición más antigua de Europa.

Valle de Belagua

Valle de Belagua

Valle de Belagua

Valle de Belagua

Mausoleo de Julián Gayarre

Mausoleo de Julián Gayarre

Isaba

Isaba

Museo de Julián Gayarre

Museo de Julián Gayarre

Almadieros

Almadieros

Ochagavía

Ochagavía

Queso de D.O Roncal

Queso de D.O Roncal

* 2. Valles de Roncal y Salazar

Mañana

Valle de Roncal

Situado en pleno Pirineo, limitando al norte con Francia y al este con Huesca, Roncal es un valle de arraigadas tradiciones, como el Tributo de las Tres Vacas o el Día de la Almadía, de espectaculares paisajes como el valle de Belagua o karst de Larra, de sabrosa gastronomía y de cuidados caseríos. Aquí se ubica una de las estaciones de montaña para la práctica de esquí de fondo. De sur a norte, no dejes de visitar:

Burgui

Podrás recorrer durante 4 km la Senda de los Oficios que debe su nombre a los elementos etnográficos con los que te toparás en el camino; un puente medieval, una almadía, un horno de pan, una carbonera, una nevera, una calera y un aserradero antiguo.

Roncal

Es la cuna del tenor Julián Gayarre y allí se ubica su casa-museo y su mausoleo, una de las mejores obras del escultor Mariano Benlliure. Aquí encontramos también la sede del Centro de Interpretación de la Naturaleza del valle. (+info)

Isaba

Rodeada de montañas, merece la pena pasear por sus calles empedradas y observar las casas señoriales de piedra y madera que las flanquean, con empinados tejados a dos o cuatro aguas. La mejor fotografía la obtendrás desde el punto más alto del pueblo, el mirador del castillo y en la Casa de la Memoria, podrás conocer la historia e identidad del valle.  (+info)

 

En dirección a Francia puedes escaparte a ver el dolmen de Arrako.

Uztárroz

El Museo del Queso y la Trashumancia te desvelará todos los secretos de estos dos mundos tan ligados al valle.

Valle de Belagua y Karst de Larra

En el Valle de Belagua, un paisaje de ensueño con gran valor ambiental, abundan simas, bosques, cascadas, bordas habitadas antaño por los pastores roncaleses y elevadas montañas. En las cercanías se encuentra también la Reserva Natural de Larra, uno de los paisajes kársticos más impresionantes de Europa, en la que brotan los pinos dentro de rocas abiertas como chuchillos. La mejor manera de conocerla a través de alguno de sus senderos. [+ info].

 

Al sur de estos dos puntos, se encuentra el valle de Belabarce con una hermosa cascada a la que también se puede llegar a través de un sendero local.

Dos cumbres míticas son la Mesa de los Tres Reyes y el Pico de Ori. Desde la imponente Mesa de los Tres Reyes, con sus 2.428 metros de altitud, divisaremos las sierras prepirenaicas y los valles franceses, entre otros. El segundo, conocido por ser el "dos mil" más occidental del Pirineo, nos brinda excepcionales vistas sobre la Selva de Irati e incluso sobre el Moncayo y el mar Cantábrico. Y desde el Mirador de Pikatua, ubicado en un desvío a la derecha de la carretera que une Roncal y Salazar, la panorámica será igual de impactante pero esta vez sobre Irati y el pico de Ori. (+info)

Tarde

Valle de Salazar

Ubicado al este de Roncal, ofrece una estampa repleta de pequeños pueblos de cuidada arquitectura y una gran variedad de paisajes; bosques como la Selva de Irati y extensos pastizales al norte, o al sur de este valle, impresionantes foces como las de Lumbier o Arbaiun. Te proponemos algunas paradas:

Ochagavía

Una de las localidades más encantadoras y pintorescas del Pirineo navarro. Buena parte de su encanto se debe a la estampa que ofrece el conjunto, con su puente medieval, sus estrechas calles empedradas, el cuidado caserío situado a ambos lados del río y su imponente iglesia-fortaleza. También aquí podrás profundizar en el ecosistema y las formas del vida del valle gracias a su Centro de Interpretación de la Naturaleza. (+info)

 

A 4 km. del pueblo y a más de 1.000m de altitud, rodeada de un exuberante paisaje, te espera la ermita románica de Nuestra Señora de Muskilda, y a 14 km, en la carretera de Larrau, se encuentran las pistas de esquí de fondo de Abodi. (+info)

Ezcároz

La capital del valle merece también una visita. Rodeada de pastos y drenada por el río truchero Salazar, conserva el encanto de los pueblos de alta montaña, con sus caseríos tradicionales de 2 ó 3 alturas, levantados en piedra y madera, y rematados por chimeneas humeantes y cubiertas de roja teja plana. (+info)

Gastronomía y compras

El queso D.O. Roncal, las tradicionales y contundentes migas de pastor, la trucha frita con jamón, la carne de caza, el cordero lechal y las setas de primavera como el perretxiko o los hongos de otoño, son algunas de las sabrosas opciones. Además, excelentes embutidos como la chistorra y la longaniza o productos ecológicos de la zona como la patata, el potro y el cordero, completan el menú de estos valles. Y para finalizar, nada más digestivo que una copica de pacharán, el licor navarro por excelencia.

Actividades

La práctica de senderismo y BTT es habitual en la zona. Asimismo, en el valle de Belagua podrás realizar esquí de fondo y raquetas, y en el de Salazar visitas guiadas temáticas y recorridos por la selva de Irati en segway y 4x4.