Observar aves en Navarra

Hábitats

Monte bajo mediterráneo

Generalidades

En los tercios central y sur de Navarra la deforestación orientada a ganar terrenos para ganadería y agricultura ha sido muy extensa a lo largo de la historia. Muchos de estas tierras han sufrido de abandono durante la segunda mitad del siglo XX lo que ha propiciado el crecimiento espontáneo de la vegetación. Hoy en día dichos lugares pueden mostrar diversas fases en la sucesión ecológica entre los terrenos cultivados y el bosque original caracterizadas por la presencia de praderas y terrenos abandonados, vegetación arbustiva más o menos desarrollada y ejemplares arbóreos jóvenes o no muy maduros más o menos dispersos.

La Zona Media es donde más puede observarse este fenómeno sobre todo en lugares donde antaño existieran melojares y carrascales. La ubicación en ladera de estos terrenos, difíciles de trabajar, ha favorecido que hayan sido los primeros en ser abandonados. La vegetación baja, además de por ejemplares más o menos jóvenes de Roble melojo o Carrasca, la constituye toda la cohorte de arbustos y árboles que habitualmente los acompañaban en los bosques originales.

Avifauna

Las características heterogeneas del paisaje hacen que en estos lugares la variedad de especies sea bastante notable. Al ser terrenos marginales y de extensión variable, pero generalmente reducida, resulta frecuente y normal observar aves propias de los ambientes vecinos.

Especies típicas de estos terrenos son el Aguilucho pálido, Mochuelo europeo, Paloma torcaz, Abubilla, Abejaruco común, Cogujada montesina, Totovía, Bisbita campestre, Mirlo común, Roquero rojo, Tarabilla común, Ruiseñor común, Collalba rubia, Curruca rabilarga, Curruca mirlona, Curruca carrasqueña, Curruca cabecinegra, Alcaudón común, Alcaudón meridional, Verdecillo, Jilguero, Pardillo común, Escribano soteño, Escribano montesino, Escribano hortelano (hoy en día raro) y el Triguero.