Asi es Navarra

Navarra es la región española que cuenta con mayor variedad de paisajes y sus productos, con 15 certificaciones de calidad, aseguran la mejor materia prima. Si, además, se cocinan con un recetario lleno de matices e influencias de las cocinas vasca, riojana, aragonesa y francesa que la han ido enriqueciendo a lo largo de los siglos, se puede escribir la carta del mejor restaurante. La degustación será como su territorio, lleno de notas de contraste que realzarán aún más su valor, con una clara línea divisoria a la altura de su capital, Pamplona.
Quesos de la Montaña

El NORTE es sinónimo de montaña, de naturaleza virgen, de nacederos fluviales y cuevas legendarias, de bosques y de verdes valles cuyo clima varía desde el más extremo de las cumbres pirenaicas orientales hasta más húmedo y suave de los paisajes occidentales cercanos al mar.

El escenario ideal para el desarrollo de una ganadería autóctona que nos brinda sus frutos: carne vacuna y ovina, y derivados lácteos tales como los quesos con DO Roncal e Idiazabal, la cuajada o el requesón.
 
Carne porcina y su chacinería; pato y derivados; caza y pesca de río como las sabrosas truchas y los salmones; setas y hongos variados; productos de huerta vertical como alubias, tomates o guisantes, y una amplia variedad de repostería artesana, como los canutillos o las tortas de txantxigorri.

Chistorra


PAMPLONA
cocina todos los aromas de Navarra, desde las excelentes hortalizas de la fértil huerta del Ebro hasta los contundentes guisos de la Montaña, además de productos habituales de la Cuenca, como el cordero asado, el relleno y la chistorra, una variedad autóctona de embutido fresco.

En sus restaurantes existen opciones para todos los gustos y bolsillos -incluidos los estrella Michelín- y es muy fácil encontrar los platos más típicos. No podemos dejar la ciudad sin recorrer las calles del casco antiguo y probar sus pinchos, auténticas delicias de alta cocina en miniatura.

Bajo esta línea divisoria, nos esperan las despensas de la Navarra Media y de la Ribera.


Vieiras trufadas

La ZONA MEDIA, llanada de secano y huerta de regadío, huele a Mediterráneo, a vino de dos Denominaciones de Origen (Navarra y Rioja), a pan de trigo y a aceite. Pero también a tierra que esconde uno de sus tesoros más valiosos, la trufa negra; a regadíos de pimientos y espárragos y pochas; a queso trashumante y a rico asado de gorrín.






Alcachofas en salsa de hongos

La RIBERA del Ebro, huerta y pesebre, desierto y oasis, es el cofre de muchos tesoros. Sus oros blancos, rojos, verdes y amarillos son los espárragos, los pimientos y vinos, las alcachofas y cogollos, y su aceite , reconocidos internacionalmente, y que se pueden seguir disfrutando en cualquier momento del año, gracias a su potente industria conservera.

Como maridaje perfecto, el menú se redondea con los vinos de la tierra. Navarra cuenta con una Denominación de Origen propia, la DO Navarra, y comparte junto a La Rioja y el País Vasco, para algunos de sus vinos, la DO Rioja.




Copa de pacharán
Los blancos, aunque cortos de producción son deliciosos, afrutados, frescos y ricos en aromas. Los rosados están entre los mejores del mundo; proceden de la garnacha y están elaborados con la técnica del sangrado, que es la más natural y antigua. Afrutados, frescos y limpios, con ligeras burbujas de carbónico y que deben consumirse jóvenes.

Los tintos, elaborados mayoritariamente con las variedades termpranillo, garnacha, cabernet sauvignon y merlot, adquieren colores cereza con matices teja; son vinos frutales, potentes y sabrosos.

Y por supuesto, no puede faltar el licor navarro por excelencia, el contundente pacharán, que muchas familias siguen preparando macerando en anís el fruto de las endrinas recogidas en el campo.