Pirineos de Navarra

Paisajes, flora y fauna

El Pirineo navarro se caracteriza por una gran variedad y diversidad natural, que nos ofrece paisajes hermosos y sorprendentes. Desde los imponentes escarpes del macizo de Larra, pasando por las grandes extensiones de hayedos de la Selva de Irati o la profundidad de la foz de Arbaiun hasta las suaves cumbres y los verdes prados del Pirineo atlántico. En el extremo occidental, los paisajes kársticos de la sierra de Aralar y del Parque Natural de Urbasa-Andía son el límite natural de esta cadena montañosa.

De ahí que la flora y fauna que lo habitan sean muy diversas, y condicionadas sobre todo por la altitud. En función de la misma, se distinguen tres zonas principales. En cualquier caso lo abrupto del relieve permite la proximidad geográfica de ecosistemas muy distintos.

Piso basal y Montaña media

Roble milenario en Jaunsarats 1.- Piso basal: corresponde a la zona más baja y se sitúa en los dos extremos del Pirineo. En el sur de la zona oriental es de carácter mediterráneo y se compone de encinares, carrascales, pastos secos y otros matorrales. En el extremo occidental es de carácter atlántico, encontrándonos robledales y bosques mixtos de hoja caduca.

2.- Montaña media: es la zona que comprende desde los 500 hasta los 1700 metros. Se divide en dos pisos: el inferior o submontano, de tipo submediterráneo, cubierto por robles, quejigos, bojes o junquillos azules; y el superior o montano, de bosques caducifolios (hayas, abetos) y pino albar.

Los bosques de ambas unidades acogen una rica y variada fauna:

Por un lado aves como mirlos, zorzales, carboneros, herrerillos, petirrojos,  acentores, pinzones o el ruidoso arrendajo o gay, y por otro rapaces nocturnas como el búho chico y el cárabo, o diurnas como el ratonero, el águila calzada y el milano real.

También podemos encontrar gran cantidad de jabalíes, ciervos, corzos, zorros, ardillas, martas, ginetas, conejos y liebres, entre otros mamíferos. Y bajo los árboles otro bello huésped: el gato montés. Sobre el mayor de todos los mamíferos, el oso pardo, decir que solo se encuentran ejemplares muy esporádicamente.

En los bosques viven también numerosas especies de roedores como el desmán de los Pirineos o los vistosos lirón gris y lirón careto y otro perfectamente adaptado al medio acuático, la nutria. Entre las aves ligadas íntimamente a ríos y torrentes están el tímido martín pescador y el mirlo acuático.
La rana bermeja y la rana pirenaica son abundantes en ibones y riachuelos de aguas frías, espacio compartido con otro ejemplo endémico del Pirineo, el tritón pirenaico. Y cómo no la trucha común, presente en la mayoría de los ríos de esta zona o la trucha arco-iris que solo encontraremos en las aguas de alta montaña.

Entre los reptiles más representativos destacar la víbora áspid, la más peligrosa de las víboras europeas. La gran diversidad de climas y tipos de vegetación propician también una extraordinaria variedad de mariposas.

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Alta montaña

Mesa de los Tres Reyes

3.- Alta montaña: se ubica en el extremo nororiental del Pirineo navarro, siendo la Mesa de los Tres Reyes el monte más alto de la comunidad con sus 2444 metros.

La Alta Montaña está cubierta por bosques de coníferas, musgos y líquenes abundantes, destacando en la parte inferior el pino negro. Aquí habitan especies como el sarrio o rebeco, el mamífero más característico del Pirineo, o la marmota alpina,  roedor más grande de la fauna ibérica que ha sido introducido recientemente.

Asimismo, aquí habita un gran número de micromamíferos; entre los más representativos podemos citar al topillo nival, la musaraña alpina y la musaraña enana. Y como aves características, podemos citar a las chovas piquigualdas y piquirrojas, la perdiz nival, el gorrión alpino, el acentor alpino y el treparriscos. Pero la más impresionante es el quebrantahuesos, que anida en las verticales paredes del Pirineo y cuya silueta se asemeja a la de un gigantesco halcón.

En cuanto a aves rapaces, señalar que los Pirineos han sido el último refugio de algunas de las especies. En las proximidades de los acantilados podemos presenciar al halcón peregrino, a la majestuosa águila, y a otro carroñero que llega desde África con cada primavera, el alimoche. Pero la colonia más importante la integran los enormes buitres leonados, que es fácil observar sobrevolando las foces de Lumbier y Arbaiun.

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