Fiestas y tradiciones


16 Jun 15

Navarra viaja al Medievo mostrando artesanía de época

La Comunidad Foral se viste, un verano más, con sus mejores galas para trasladar a sus visitantes a la Edad Media.



Localidades como Bargota, Estella-Lizarra, Olite y Artajona preparan durante el mes de julio, agosto y septiembre sus calles para que éstas tengan el sabor medieval de hace siglos. Otros municipios, urbanos como Pamplona, o más ligadas al mundo rural, como Aibar o Lekunberri acogen también este tipo de mercados.

Los mercados medievales que se celebran durante todo el verano en Navarra se caracterizan por la ocupación de varias calles y plazas con puestos de artesanía y gastronomía, así como de bailes y juglares que impregnarán a los visitantes de un ambiente festivo de aroma medieval. Uno de los atractivos que tienen estos festejos es que la gran mayoría de los stands montados ofrecen productos de origen ecológico y confeccionados por productores artesanales de reconocido prestigio de la comunidad.

A los mercados medievales le acompañarán vibrantes reproducciones de momentos históricos que sucedieron antaño y que convertirán al visitante en un espectador de primera línea. De esta forma las calles se tiñen durante días de un colorido medieval que las llena de caballeros, princesas, juglares, malabaristas, cuenta cuentos, magos y titiriteros que acompañarán al visitante en este viaje al pasado.

La pequeña localidad de Bargota es, a mediados de julio, la primera en transformar sus calles y convertirse en la capital navarra de la brujería. No es capricho del destino que este pequeño pueblo sea el elegido para llenar sus calles de magia, ya que Bargota es conocida por uno de sus personajes legendarios más célebres, el brujo Johanes.

Durante la semana del 17 de julio hasta el 24 del mismo mes, el municipio llena sus calles de estandartes, fardos de paja y muebles antiguos para trasladarnos a la época más mágica del lugar.

El programa, además de ofrecer stands de pócimas, de brujería infantil, akelarres y rincones de la inquisición, está completado con charlas, exposiciones y talleres que despejarán las incógnitas sobre el enigmático mundo de la brujería en una villa de la Navarra del medievo.

Estella-Lizarra se transforma también en la ciudad medieval que un día fue. Con el sol iluminando el día, y las antorchas la noche, la semana medieval que arranca el día 20 de julio hasta el 26, se iniciará tras el pregón de inauguración leído por el rey navarro. Después de este acto empieza un programa de actos lleno de degustaciones de recetas medievales, actuaciones de juglares, luchas entre caballeros, habilidades artesanales, continuas representaciones callejeras, espectáculos de cetrería, conciertos, cenas medievales y mercados, entre otras experiencias.

Otra oportunidad de asistir a un festejo medieval se encuentra en Olite. En esta localidad la semana empieza el 7 de agosto y finaliza el 9. La fiesta tiene lugar bajo la sombra de un Palacio Real que fue construido durante los siglos XIII y XIV. El que fue una de las sedes de la Corte del Reino de Navarra, y donde antaño vivían reyes, princesas y cortesanos, mostrará, durante estos días, como se desarrollará combates entre caballeros, cursos de arquería y exhibiciones de aves rapaces.

Declarada Fiesta de Interés Turístico de Navarra, el último fin de semana de agosto, la villa medieval de Artajona presta sus calles a este ya tradicional evento para evocar los avatares a los que se vio sometida antiguamente. La participación de los lugareños es fundamental ya que, ataviados con trajes de época, dan vida a personajes de importancia histórica y legendaria, conduciendo a los espectadores a revivir tiempos pasados.

Entre los actos y eventos representados, cabe destacar el momento de la toma del Cerco como consecuencia del enfrentamiento entre agramonteses y beamonteses, las dos facciones nobiliarias que dividieron al antiguo "Reyno"

En la ciudad de Pamplona,el Mercado Medieval de los tres Burgos es uno de los mercados más históricos de Navarra que además acogerá este año la celebración del 589 aniversario del privilegio de la unión. Del 5 a 7 septiembre la ciudad se llenará de más de 120 puestos de artesanía medieval y gastronomía, además de acoger talleres y muestras de oficios, cetrerías y esquilados, y tabernas medievales.

Si nos adentramos en la Navarra media oriental, sobre un cerro de la sierra de Izco encontramos Aibar. El llamado pueblo de los duendes, como llaman tradicionalmente a sus habitantes, tiene una situación fronteriza con el Reyno de Aragón que hizo que tenga una construcción en forma de atalaya y funcione como bastión defensivo. Debido a este pasado histórico, Aibar, celebra cada año desde el día 2 de noviembre un mercado medieval dentro de un pueblo auténtico del Medievo con multitud de actividades para los visitantes.

Otra opción rural de historia y turismo se encuentra en la localidad fronteriza de Lekunberri. La historia de esta pequeña localidad ha estado marcada por los constantes ataques tanto de los castellanos como de guipuzcoanos y franceses. Por este pasado medieval, el primer domingo de cada agosto se celebra la fiesta de los Mercados de Antaño.  Esta festividad consta de puestos de venta, actividades culturales, artesanía de la zona y actuaciones basadas en la historia local.