Fiestas y tradiciones

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15 Jan 09

Tradiciones populares para dar la bienvenida al nuevo año

En Navarra el calendario festivo de invierno gira en torno a las celebraciones religiosas populares. Algunos de los santos más venerados por los navarros son San Antón, San Blas o Santa Águeda, que vienen acompañados de ritos tradicionales en los que se combina folklore, religión y gastronomía. También los vecinos de Tafalla, Sangüesa y Lankuntza tienen especial devoción por su patrón, San Sebastián, que se celebra el 20 de enero y llena de fiesta y ambiente las calles de estos tres municipios.



San Blas en Pamplona

La tradición popular de recurrir a lo divino y a lo sobrenatural para eliminar los problemas de salud es una costumbre que se ha practicado y se practica en Navarra desde tiempos inmemoriales.

Muchos son los pueblos que marcan en su calendario las festividades de sus santos preferidos. Uno de los más populares es San Antón, protector de los animales. La fiesta, que tiene lugar el 17 de enero, se mantiene especialmente viva en la localidad ribera de Buñuel, y en la capital del Valle de Baztan, Elizondo.

En Buñuel se queman grandes hogueras y se reparte pan y queso entre los asistentes. Además, la víspera los más pequeños se sitúan bajo el balcón del Ayuntamiento a la espera del lanzamiento de golosinas y juguetes durante el cohete.

En Elizondo, la jornada aparece vinculada al sorteo benéfico de una vaca. Por la mañana, la vaca de San Antón se muestra y pasea por las calles para que los vecinos comprueben su calidad. Al mediodía, en el balcón del consistorio se procede a la rifa de la vaca junto a otros premios menores: un cerdo, corderos y jamón. Esta singular rifa se instituyó en 1936 y su popularidad hace que cada año se vendan miles de boletos.


Fiestas en honor a San Sebastián

Otro de los santos más honrados, especialmente en Tafalla, Sangüesa y Lakuntza, es San Sebastián, abogado contra la peste en la Edad Media, cuya efeméride se celebra el 20 de enero.

En Tafalla es una de las fiestas más importantes del año. La víspera se organizan cenas en cuadrilla o en familia que se completan con una salida nocturna. El día 20 de enero se honra al Santo Patrono y se veneran tres ofrendas simbólicas: una boina roja, un carretón rollo de cera en hilo continuo y una imagen de piedra del santo mártir. La boina se besa, después del oficio religioso, como recuerdo de un milagro que sucedió en la ciudad en el siglo XV, que evitó que un ladrón se llevara la boina del cantero que estaba confeccionando la talla de San Sebastián. El rollo carretón recuerda los días de peste y la protección otorgada, y la imagen preside todos los ritos.

En Sangüesa, la jornada festiva se inicia a las siete de la mañana con la salida de los Auroros. A media mañana, el Ayuntamiento acude en comitiva a la iglesia de Santiago para comenzar la procesión de San Sebastián. Tras la misa se ofrece un aperitivo popular y por la tarde se organizan bailables con los gaiteros y toros de fuego.

A 36 km. de Pamplona, Lakuntza también vive de manera especial la festividad de San Sebastián. La víspera tienen lugar una tamborrada nocturna parecida a la famosa de la capital guipuzcoana. Al día siguiente, los vecinos acuden a la ermita del santo, donde se reparte vino, chistorra, chocolate y piperropiles, un dulce típico de esta fiesta. Por la tarde, los dantzaris locales bailan el "Alkate dantza" a los miembros del Ayuntamiento y, a continuación, se reparte queso y vino entre los asistentes.



Santos contra los males de garganta y de pecho

El 3 de febrero se celebra San Blas, abogado contra los dolores de garganta y, en general, santo protector de los niños. La tradición más popular es la bendición de alimentos en las iglesias, aunque en muchos lugares está más asociada a los roscos y otros dulces característicos de esta fecha. En algunas localidades como Milagro y Ribaforada se encienden hogueras, y en Peralta, una docena de jóvenes de la cofradía de San Blas portan la figura del santo y recorren las calles acompañados de la comparsa de gigantes y cabezudos, los gaiteros, miembros de las distintas cofradías del municipio y la banda de música, en una procesión religiosa y festiva. En el transcurso de la misa se bendicen los roscos, dulces y otros alimentos.

Los dulces son también el eje de la fiesta en Pamplona, que se desarrolla en la iglesia de San Nicolás y alrededores. El oficio religioso y la procesión se acompañan con los típicos puestos de venta de roscos, bollos, tortas de txantxigorri (dulce popular de la capital navarra) y caramelos.

Por último, el 5 de febrero se celebra Santa Águeda. Abogada contra los dolores de pecho y los incendios, esta festividad tiene mucho arraigo en Alsasu/Alsasua. Los protagonistas son los "quintos", los mozos y mozas que cumplen 18 años. Anticipándose a las fiestas, el 6 de enero se realiza la elección de "Los Reyes de Santa Águeda", que consiste en el reparto de las cartas de una baraja al azar. A quienes corresponden los dos primeros reyes son los elegidos. El día 5 de febrero comienzan las fiestas de Santa Águeda. Para esa fecha todos los participantes tienen que saber bailar un zortziko (un tipo de baile vasco). Por la mañana, los jóvenes realizan una cuestación ataviados de blanco con cuatro pañuelos sobre los hombros y un palo de gorosti (acebo) adornado con cintas de seda más o menos artísticamente decoradas. Con una bandeja para la cuestación, visitan las casas y piden a todas las personas que se crucen en su camino. Los reyes van acompañados por los txistularis. Por la tarde, después de la comida, se inician los zortzikos en la plaza, comenzando por el rey.

En Pamplona, son famosos los coros de Santa Águeda. Promovidos por la peña Muthiko Alaiak en los años 60 del siglo XX, el 4 de febrero varios grupos y coros recorren las calles de la ciudad, principalmente las del casco viejo, cantando coplas mientras acompañan el ritmo musical de las canciones con makilas (palos).

Más información en www.turismo.navarra.es y en el teléfono de información turística 848 420 420.