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20 Sep 06

El sonido del otoño en la Selva de Irati

Adentrarse en la hermosa masa boscosa de Irati, en los Pirineos de Navarra, es siempre un regalo para los sentidos, pero hacerlo en otoño se convierte en una experiencia única. Al tono ocre y rojizo que adopta su paisaje, se une el impactante sonido de la berrea de los ciervos. Durante tres semanas, el eco de los bramidos que producen los machos y el violento entrechocar de astas acompañan los atardeceres y las noches de este bello paraje natural. La mejor época para contemplar este espectáculo es la segunda quincena de septiembre y la primera semana de octubre.



Selva de Irati

La berrea o brama es un ruido profundo y largo, parecido a un mugido de vaca, que emiten los machos de ciervo durante el celo. Los berridos comienzan con el ocaso del verano, cuando las hembras están en periodo de ovulación. En Irati, la población de venados asciende a 1.000 cabezas. Visitar este paraje natural cuando cae la tarde o con las primeras luces del día es todo un espectáculo.

Al iniciarse el otoño, los machos lucen su enorme cornamenta y se pasean orgullosos sabedores de que las hembras se hallan preparadas para concebir. Los berridos pronto dan paso al atronador ruido del entrechocar de las astas, que se cuela por todos los rincones del bosque. A pesar de su aparente violencia, las peleas son incruentas y se limitan a mostrar la fuerza entre contrincantes. Sin embargo, en ocasiones, algunos ejemplares acaban exhaustos y, otras veces, se quedan enganchados y mueren por no poder separarse. Tras varios días de luchas agotadoras, los machos ganadores cubren a las hembras. Después de ocho meses de gestación, darán a luz, en el mes de mayo, a una cría que nada más nacer se pondrá en pie con ciertas dificultades y comenzará a mamar.

Los entendidos recomiendan realizar las salidas en noches serenas y templadas con luna. En estas condiciones, pueden verse por los caminos a los machos jóvenes que se han separado de la manada. Algunas personas optan por oír la berrea por su cuenta, pero en Navarra también existen empresas de ocio activo y cultural que organizan excursiones nocturnas para contemplar este fenómeno. Los recorridos se realizan con grupos pequeños (un máximo de 7 personas) para no alterar la calma de la noche.

Uno de los aspectos más interesantes de este tipo de excursiones es que permite conocer el bosque desde otra perspectiva. El silencio de la noche y el manto de estrellas que cubren el segundo hayedo-abetal de Europa son otros de los atractivos que completan el ya de por sí singular espectáculo de la berrea.

Para más información, llamar al teléfono 848 420420
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