Propuestas turísticas


16 Dez 13

Las huellas de la Navarra romana más viva

La civilización romana ha dejado su impronta en Navarra tras varios siglos de permanencia en el territorio. El pueblo romano, cuya organización se basaba en el progreso y bienestar, ejerció una potente hegemonía presente hoy en complejas construcciones de ingeniería creativa que configuran el patrimonio histórico y cultural romano de la Comunidad Foral.



Andelos en Mendigorría

Acueductos, calzadas, puentes, torres o villas representan la arquitectura de la época romana que perdura en Navarra a través de los siglos y que constituyen alguno de los atractivos turísticos de visita obligada.

Andelos, la ciudad del agua

El término municipal de Mendigorría, muy cerca de Puente la Reina, en la Zona Media, acoge las ruinas romanas de Andelos, la villa más importante del imperio que contaba con un desarrollado sistema de abastecimiento de aguas. La ciudad romana se remonta a los siglos IV-III a.C. y se mantiene como lugar habitado hasta la época medieval tardía, conservándose la ermita de Nuestra Señora de Andión como único elemento que pervive actualmente.

El acceso al yacimiento se realiza a través del Museo Arqueológico de Andelos. El recorrido comienza en el cardo o calle porticada desde donde se contemplan las bases de los arcos del acueducto que llevaba el agua desde la presa hasta la ciudad tras recorrer 3,5 kilómetros. La calle principal acogía la zona residencial y de baños donde se situaban la lavandería-tintorería, la casa del patio porticado con pozo (peristilo), la Casa de Bacus y la fuente, los principales recursos que componen el yacimiento más extenso y mejor conservado de Navarra.

El recorrido se completa con la visita al sistema de abastecimiento de agua de la ciudad, una extraordinaria obra de ingeniería civil del siglo I d.C. A compuesta por una presa de 20.000 m3 de capacidad y 150 metros de longitud, y un depósito regulador para 7.000 m3.

Villa Romana de Las Musas, unión de vino y mitología

Este yacimiento romano situado en Arellano, a 6,5 kilómetros de Estella-Lizarra, también en la Zona Media, descubre los secretos de una lujosa residencia de campo. Construida entre los siglos I y V d. C., es conocida también como Villa de las Musas en alegoría a los mosaicos con el culto a Cibeles y Attis protagonizados por nueve diosas y sus maestros que decoran las dependencias.

Las Musas guarda una estrecha relación con el mundo del vino, de manifiesto en las diferentes estancias: el Torcularium o sala de prensas; el Laci o lagares, donde se almacenaba temporalmente el mosto; el Fumarium, espacio en el que se envejecía el vino de forma artificial a partir de calor y humo; y la Bodega o cella vinaria, destinada a la conservación del vino en grandes tinajas.

Otros de los elementos de interés de la residencia son la cisterna de 3 metros de profundidad que se alimentaba por el agua de lluvia, construcción más propia de las zonas mediterráneas, y el Taurobolio, edificio exterior porticado de planta rectangular que se articulaba entorno a un patio y en cuyo centro aparecieron aras grabadas con cabezas de toros.

Liédena, villa romana de mosaicos

Los restos arqueológicos de la villa rural de Liédena emergen ante la Foz de Lumbier. El pozo, los muros y la sucesión de losas atestiguan que la villa fue habitada en dos épocas, siglos II y IV, y sufrió un incendio.

En su día, Liédena estuvo formada por un peristilo o patio central en torno al cual se organizaban más de 50 habitaciones y dependencias entre las que se incluían un trujal, un lagar, termas, la vivienda señorial y la de los sirvientes. Las habitaciones estuvieron pavimentadas con mosaicos geométricos  que pueden contemplarse en la actualidad en el Museo de Navarra.

Otros vestigios romanos en Navarra

Navarra acoge además otros ejemplos de arquitectura y cultura romana como son el puente romano y calzada de Cirauqui, que conserva aceras y pavimento y es paso obligado de los peregrinos en el trazado del Camino de Santiago, o la necrópolis de Santa Criz en el término municipal de Eslava, muestra de lo que fue una de las principales villas romanas del territorio.

Encontramos también la ciudad de Santacara, fundada por los romanos como Cara y cuyas ruinas romanas pueden recorrerse en visitas guiadas, y los yacimientos romanos de San Esteban y Los Villares en Falces, que atestiguan la presencia de población en el siglo II d.C. También en Aibar, en los lugares llamados El Llano y en Soreta, existen restos de población romana, así como en la pequeña localidad de Oteiza donde existen una serie de inscripciones romanas con referencias a bandidos de la zona y un miliario romano procedente de los alrededores de la ermita de San Tirso.

El Museo de Navarra, en Pamplona, presenta la historia y arte de la Comunidad Foral desde la Prehistoria hasta nuestros días. Entre las piezas más singulares del patrimonio romano navarro destaca el mosaico del Triunfo de Baco, datado del S.I. El arte romano está representado por otros mosaicos, como el de Teseo y el Minotauro, y por restos arquitectónicos que atestiguan la presencia romana en Pamplona y varias localidades navarras.

Para más información sobre turismo en Navarra accede a su web www.turismo.navarra.es o llame al teléfono de información turística 848 420 420.