Naturaleza


01 Jul 10

El Señorío de Bertiz, único lugar que cuenta con las 7 especies de pájaro carpintero peninsulares

El Parque Natural Señorío de Bertiz, situado en el norte Navarra y formado por más de 2.000 hectáreas de bosque de hayas y robles, es el único lugar de España que cuenta en su hábitat con las siete especies distintas de pájaros carpinteros que habitan en la península Ibérica. Esta variedad en la fauna es un indicador de la buena conservación de este Parque Natural ya que los pícidos sólo habitan en bosques maduros donde haya árboles de gran porte y bien conservados. Este censo de especies se ha obtenido tras un estudio realizado por el Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente y la empresa pública Gestión Ambiental, Viveros y Repoblaciones de Navarra SA (GAVRN).



De las siete especies de pájaros carpinteros, dos de ellas, el pico mediano y el pico dorsiblanco existen un número limitado de parejas en todo el territorio nacional y dos de ellas se encuentran en Bertiz. El pito negro, otra de las especies, de las que se han encontrado al menos cinco parejas, se encuentra catalogada como “especie vulnerable”. Las otras cuatro especies, más numerosas, son el pico menor, el torcecuellos, el picapinos y el pito real.

Además de estos ejemplares, en el Parque Natural de Bertiz conviven numerosas especies de aves como el milano real, buitre leonado, gavilán, tórtola turca, lechuza común, martín pescador, mirlo acuático, entre otras muchas. Por lo tanto, este espacio constituye uno de los 12 lugares recomendados por el club Observar Aves en Navarra dada la gran variedad de pájaros que se puede ver en este punto. Estos lugares recomendados, distribuidos por toda la geografía navarra, han sido elegidos por ofrecer, además buenas condiciones de observación, accesos fáciles y por permitir la observación sin molestar ni poner en riesgo a las aves. Además todos ellos reúnen muchos otros valores naturales y son de gran belleza paisajística.


A orillas del Bidasoa

Cualquier estación del año es buena para visitar el Parque, aunque si elige la época estival, encontrará una vegetación en todo su esplendor y de excelentes sombras. A mediados de otoño, el verde intenso del verano da paso a ocres y rojos y es un buen momento para observar los movimientos migratorios de numerosas aves.

Este enclave se encuentra en el Pirineo occidental navarro, a orillas del río Bidasoa. Y recibe anualmente alrededor de 80.000 visitantes.

Existen diversos senderos que permiten al visitante disfrutar de los matices de este bosque atlántico, donde un microclima húmedo con ausencia de heladas ha creado una naturaleza elegante y exultante.

En la entrada al parque se encuentra el jardín botánico, con más de 100 años de antigüedad es el mayor tesoro del Parque Natural, y formados por cerca de 120 especies de árboles y arbustos diferentes. Fue diseñado por un jardinero francés en 1847, y Pedro Ciga lo amplió mezclando especies autóctonas con otras traídas de remotos lugares. Entre las primeras las hayas son la especie más abundante y entre las más curiosas pueden citarse el ciprés calvo, cedros de Líbano, el gingko de China, araucarias de la Tierra de Fuego, secuoyas de California, camelias, azaleas y bambúes. Joyas del Art Nouveau como estanques, puentes, glorietas, un mirador Belle Epoque y una capilla incrementan la belleza exclusiva de este lugar.

El jardín no es el único atractivo de Bertiz. En él se encuentran diversos equipamientos destinados a la educación ambiental. Cerca del mirador se halla el Palacio de Ciga convertido en sala de exposiciones, y el Centro de Interpretación de la Naturaleza, que ilustra sobre el ecosistema del parque y espacios próximos.

Fuera del jardín, existe una amplia zona verde con merendero y columpios, aparcamiento, una exposición de esculturas al aire libre, una carbonera, que muestra cómo se elabora el carbón vegetal, una calera, para calcinar caliza y la oficina de información turística, certificada con la Q por su calidad en el servicio.