Fiestas y tradiciones


21 Dez 16

Maneras de despedir el año en Navarra: desde disfraces variopintos hasta ritos ancestrales

Cualquier opción es buena para despedir el año y recibir al nuevo en la Comunidad foral. Desde adelantarse a los carnavales y enfundarse el disfraz más original para dar la bienvenida al nuevo año en Pamplona, hasta revivir antiguas tradiciones y rituales mágicos en la Navarra más rural disfrutando en acogedores alojamientos rurales.




A partir de las doce de la noche, las calles del Casco Viejo de Pamplona se llenan de color para celebrar un atípico fin de año, en el que cuadrillas enteras ataviadas con originales disfraces abarrotan bares y locales de moda. Un adelantado Carnaval para dar la bienvenida al nuevo año con una noche de fiesta repleta de variopintos personajes y tratando de ser los más originales en un inicio de año sin igual.

Por ello no resultará difícil toparse con Súper Mario Bros en la transitada calle Estafeta, una expedición de astronautas de la NASA, ver a la mismísima Tina Turner interpretando sus grandes éxitos en la céntrica Plaza del Castillo, o tocar a unos ‘resucitados’ Freddy Mercury o Amy Winehouse. Sin duda, un inicio del nuevo año divertido y diferente, convertido ya en toda una costumbre.

Casas rurales al calor de la chimenea

Los rituales más tradicionales tienen lugar en el norte de Navarra, donde antiguamente se celebraban sencillos actos para despedir el año que termina y dar la bienvenida al nuevo. La amplia variedad de alojamientos que ofrece Navarra es la excusa perfecta para conocer de cerca algunos de estos ritos y celebrar una Nochevieja junto a familia o amigos en torno al olor a leña del fuego del hogar.

En la localidad de Urdiain, por ejemplo, todavía se conserva el rito ancestral de la ofrenda del agua nueva, la primera agua del año, con poderes purificadores. Con el ‘Ur Goyena, ur barrena’ (agua de arriba, agua de abajo), a las doce de la noche los jóvenes recogen agua en la fuente de los Cuatro Caños y posteriormente la ofrecen a las autoridades y a los vecinos a cambio de un aguinaldo.

En el caso de Bera, son los niños quienes protagonizan el ‘Glin, Glan’, recorriendo las calles para despedir el año al tiempo que cantan delante de las casas ‘Glin, glan, glin, glan, duenak ez duenari eman’ (Glin glan, glin glan, el que tiene que dé al que no tiene). La cantinela infantil tiene su merecido premio en forma de dulces y golosinas para los más pequeños. Ya al anochecer, llega el turno de jóvenes y mayores que entonan el ‘Dios te salve’, unas coplas para despedir el año y desear lo mejor para el nuevo.